Alabanza a Santo Domingo de Guzmán
¡Gloria a Ti, Señor,
por el don de Santo Domingo de Guzmán!
Te alabamos, Padre Bueno,
porque suscitaste en tu Iglesia
a un hombre enamorado de la Verdad,
incansable predicador del Evangelio
y humilde servidor de tu Reino.
Bendito seas por su corazón contemplativo,
que encontraba en la oración
la fuerza para anunciar tu Palabra.
Haz que también nosotros aprendamos
a hablar contigo antes de hablar de Ti.
Te damos gracias por su amor a la Iglesia,
por su pasión por la verdad,
por su cercanía a los pobres,
por su inteligencia iluminada por la fe
y por su ejemplo de vida sencilla y fraterna.
Señor Jesús,
que Santo Domingo nos enseñe
a predicar más con la vida que con las palabras,
a buscar siempre la verdad con humildad,
a sembrar esperanza donde haya desánimo,
a llevar tu luz donde reine la oscuridad
y tu paz donde exista división.
Espíritu Santo,
enciende en nosotros el fuego
que ardía en el corazón de Santo Domingo:
el deseo de que todos conozcan, amen
y sigan a Jesucristo.
Que, siguiendo su ejemplo,
seamos hombres y mujeres de oración,
de estudio, de misericordia y de misión;
discípulos alegres que anuncian el Evangelio
con valentía, sabiduría y amor.
Santo Domingo de Guzmán,
padre de los Predicadores,
ruega por nosotros.
Amén.