30/31 de Mayo de 2026


AMANECE Y ORAMOS

Creemos en un Dios PADRE

Amoroso y compasivo.

Cuida de todos nosotros,

como el ave de su nido.

Admiramos su ternura

para con todos sus hijos.

Con amor le damos «gloria

y alabanza por los siglos».

Enviado por el Padre,

CREEMOS EN JESUCRISTO:

su HIJO amado y, como hombre,

fruto de un vientre bendito.

Jesús es, para nosotros,

Vida, Verdad y Camino,

nuestro hermano y compañero,

oculto en el pan y el vino.

Creemos y veneramos

al ESPÍRITU DIVINO.

Nos regala agua de vida

en la fuente del Bautismo.

Enciende calor de hogar

en los corazones fríos.

Es, en las horas de angustia,

brisa, consuelo y respiro.

Gracias, SANTA TRINIDAD,

misterio de amor, prodigio

de ser PADRE, HIJO y ESPÍRITU:

Tres «besos» de un Dios Amigo

 EL SANTO DE CADA DÍA

Fernando III, «el Santo», rey de León y de Castilla, hijo de Alfonso IX de León y de Berenguela de Castilla, nació el año 1198 en el reino leonés, probablemente cerca de Valparaíso (Zamora). Tradicionalmente se afirma que perteneció a la Tercera Orden franciscana. Fue el rey de la reconquista del sur de España. Su visión política de altas miras es reconocida por los historiadores, y las gentes de toda clase y condición bendijeron su reinado sabio, ecuánime, prudente. En los territorios reconquistados por él, nunca hubo vencedores y vencidos. Con razón es proclamado «señor de la convivencia de cristianos, musulmanes y judíos». Contrajo dos matrimonios sucesivos, que fueron felices, y de ambos tuvo en conjunto trece hijos. Fue hombre de óptimos sentimientos y limpias costumbres. Además de administrar con sabiduría sus reinos, promovió las artes y las ciencias, y colaboró en la propagación de la fe. Vivió rodeado del respecto y afecto de unos y otros, y su muerte fue llorada por todos. Murió en Sevilla el 30 de mayo de 1252.-