Zaragoza, España 26 de agosto de 2026     Numero:  928

 EL SAN DE CADA DIA

SANTA TERESA DE JESÚS JORNET IBARS. Fundadora de la Congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, y Patrona de la Ancianidad. Nació en Aytona (Lérida, España) el año 1843 de familia labradora; era sobrina del beato Francisco Palau. Recibió una buena formación, estudió magisterio y lo ejerció en Argensola. Su tío la invitó a entrar en la congregación por él fundada, pero ella prefirió ingresar, en 1868, en las clarisas de Briviesca (Burgos); por falta de salud tuvo que dejar el noviciado y renunciar al magisterio. Colaboró en varias organizaciones de la Iglesia que atendían a los ancianos pobres, y en torno a ella se formó un grupo de jóvenes que con el tiempo se transformó en su Congregación, admirable por su dedicación a los ancianos desamparados. La obra empezó en Barbastro y la casa-madre está en Valencia. Tuvo que superar numerosas dificultades, pero consolidó su fundación, formó aspirantes y novicias, y las fundaciones se multiplican por España y América. Murió en Liria (Valencia) el 26 de agosto de 1897.- 

ALABANZA A SANTA TERESA DE JESÚS JORNET E IBARS

Señor, Dios de ternura y misericordia,
te alabamos y te damos gracias
por Santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars,
mujer de fe, de entrega y de caridad.

Tú pusiste en su corazón
un amor especial por los ancianos,
por quienes sufrían la pobreza,
la soledad y el abandono.

Ella supo descubrir tu rostro
en cada vida envejecida,
en cada mano temblorosa,
en cada mirada necesitada de cariño.

Gracias, Señor, porque hiciste de Teresa
una servidora de los últimos,
una mujer que comprendió
que cuidar, acompañar y consolar
también es anunciar el Evangelio.

Te alabamos por la obra que nació de su entrega:
las Hermanitas de los Ancianos Desamparados,
que continúan haciendo presente
la ternura de Dios junto a nuestros mayores.

Santa Teresa Jornet,
enséñanos a respetar la dignidad de cada anciano,
a no abandonar a quienes se sienten solos,
a ofrecer tiempo, escucha y ternura,
y a reconocer en ellos la presencia de Jesús.

Que nunca olvidemos que una sociedad
se hace verdaderamente humana
cuando cuida con amor a sus mayores.

Santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars,
mujer de corazón grande,
servidora de los ancianos y testigo de la caridad,
ruega por nosotros.

Amén.