Zaragoza, España 21 de agosto de 2026     Numero:  923

 EL SAN DE CADA DIA

SAN PÍO X, papa de 1903 a 1914. [Murió el 20 de agosto y su memoria se celebra el 21 del mismo mes]. José Sarto, que ese era su nombre de pila, nació en Riese (Treviso, Italia) el año 1835, de familia campesina. Estudió en el seminario de Padua y se ordenó de sacerdote en 1858. Ejerció diversos ministerios en su diócesis hasta que, en 1884, fue nombrado obispo de Mantua, y más tarde patriarca de Venecia. En 1903 fue elegido papa. Adoptó como lema de su pontificado «Instaurar todas las cosas en Cristo», consigna que, llevada a la práctica con espíritu de sencillez, pobreza y fortaleza, dio grandes frutos: impulsó la lectura de la Sagrada Escritura en lengua vulgar, alentó la participación en las celebraciones litúrgicas para las que renovó los libros y la música, promovió la ación misionera de los laicos, fomentó la primera comunión en edad temprana, publicó su Catecismo predicado antes por él mismo, simplificó la organización de la Curia, atajó los errores de su tiempo, combatió el modernismo. Murió en Roma el 20 de agosto de 1914.- 

ALABANZA A SAN PÍO X, PAPA

San Pío X, pastor sencillo y fiel,
servidor humilde de la Iglesia,
hoy damos gracias a Dios por tu vida
y alabamos tu entrega generosa al Evangelio.

Naciste entre gente sencilla
y nunca olvidaste tus raíces.
Cuando fuiste llamado a responsabilidades mayores,
conservaste el corazón cercano,
la mirada bondadosa
y el deseo de servir antes que ser servido.

Te alabamos, San Pío X,
por tu sencillez y humildad.

Enséñanos que la verdadera grandeza
no está en los honores ni en los títulos,
sino en ponerse al lado de los pequeños,
escuchar al que sufre
y caminar junto al pueblo de Dios.

Te alabamos por tu amor a Jesucristo.
Él fue el centro de tu vida,
la fuerza de tu ministerio
y la razón de tu esperanza.
Ayúdanos a no buscar una fe de apariencias,
sino una fe profunda, alegre y comprometida,
capaz de transformar nuestra vida.

Te alabamos por tu amor a la Eucaristía.
Deseaste acercar a todos a la mesa del Señor
y especialmente abriste el camino
para que los niños pudieran encontrarse con Jesús
en el Pan de Vida.

Haz que también nosotros descubramos
en cada Eucaristía
el alimento para el camino,
la fuerza para amar,
el impulso para servir
y la presencia de Cristo que nunca nos abandona.

Te alabamos por tu corazón de pastor.
No quisiste una Iglesia alejada de las personas,
sino cercana a sus alegrías y sufrimientos.
Intercede para que nuestros pastores
sean hombres de Dios y hermanos de todos;
cercanos, sencillos y humildes,
capaces de escuchar, acompañar y servir.

San Pío X,
tú que hiciste de tu vida un servicio,
ruega por nuestra Iglesia.

Que sepamos anunciar el Evangelio
sin miedo y sin arrogancia,
con verdad, misericordia y ternura.

Que sepamos mirar especialmente
a quienes se sienten olvidados,
a los pobres, a los enfermos,
a los ancianos, a los niños,
a quienes han perdido la esperanza
y a quienes buscan a Dios sin saber encontrarlo.

San Pío X, Papa y pastor,
hombre sencillo,
servidor fiel de Jesucristo:
intercede por nosotros.

Que, siguiendo tu ejemplo,
podamos hacer de nuestra vida
una sencilla ofrenda de amor.

Y que todo lo que somos,
todo lo que hacemos
y todo lo que entregamos
sirva para que Cristo sea conocido,
amado y seguido.

San Pío X, ruega por nosotros.
Amén.