ALABANZA A SANTA TERESA DE CALCUTA
Te alabamos, Padre bueno,
por la vida de Santa Teresa de Calcuta,
pequeña entre los pequeños,
servidora incansable de los pobres
y testigo luminoso de tu misericordia.
Gracias por sus manos,
que acariciaron heridas
que otros no querían mirar.
Gracias por sus ojos,
capaces de descubrir el rostro de Jesús
en el enfermo, en el abandonado,
en el hambriento y en quien moría en soledad.
Gracias por su corazón,
que comprendió que no siempre podemos
hacer grandes cosas,
pero sí llenar de amor
cada pequeño gesto de nuestra vida.
Santa Teresa,
mujer de oración y de servicio,
enséñanos a reconocer a Cristo
en quienes encontramos cada día.
Que nunca pasemos indiferentes
ante el dolor de nuestros hermanos.
Que sepamos acercarnos, escuchar,
acompañar, abrazar y servir.
Cuando nuestra fe se oscurezca,
enséñanos a permanecer fieles.
Cuando nos cansemos de ayudar,
recuérdanos que el amor verdadero
no pregunta cuánto cuesta,
sino cuánto puede entregarse.
Señor Jesús,
haz de nosotros instrumentos de tu ternura.
Danos unas manos dispuestas a servir,
unos ojos capaces de compadecerse
y un corazón abierto a todos.
Santa Teresa de Calcuta,
servidora de los últimos,
hermana de los olvidados,
mujer enamorada de Jesús:
ruega por nosotros
y ayúdanos a descubrir
que cada persona necesitada
es tierra sagrada donde Dios nos espera.
Amén.