*AMANECE Y ORAMOS
DAR CRÉDITO
Muchos anuncios,
muchas promesas,
muchas rebajas,
muchas oportunidades,
muchas gangas...
Muchas voces susurran
constantemente
sus ofertas.
Con sus llamativas,
vanas,
huecas,
lights palabras
cubren su pobreza
y cantan sus dudosas alabanzas.
Mas no me satisfacen,
pues ni me alimentan,
ni me quitan el hambre,
ni me liberan de los espíritus que traen males,
ni curan mis enfermedades,
ni alumbran mis rincones oscuros.
ni me traen buenas noticias,
ni riegan mis esperanzas sociales
ni satisfacen mis necesidades,
ni me defienden de sus intrigas,
ni me acogen como persona,
ni me dan buenas sensaciones...
En este mar de palabras,
de propaganda sofisticada,
de ilusiones engañosas,
de ofertas apetecibles,
de oportunidades al alcance,
de verdades sin misterio,
de doctrinas nuevas,
de productos con lábel,
de soluciones a la carta...
de predicadores sin conciencia...
yo sólo quiero dar crédito
a tu palabra buena y nueva,
valiosa y gratuita,
que me ofrece vida,
la dignidad y la alegría.
Yo sólo quiero darte crédito
a ti, que eres la palabra y la vida.
Creo, Señor, en ti,
y creo que eres la Palabra auténtica.
*EL SANTO DE CADA DÍA
SAN MARCELINO CHAMPAGNAT. Nació el año 1789 en la aldea de Rosey, parroquia de Marlhes (Loira, Francia). Pronto sintió la vocación sacerdotal, y en 1805 ingresó en el seminario de Verrières, del que pasó al de Lyon; ya aquí se integró en la Sociedad de María y proyectó la fundación de una congregación que llevaría el nombre de la Madre de Cristo. Se ordenó de sacerdote en 1816 y, en el campo parroquial, las actividades esenciales de su ministerio fueron la visita a los enfermos, la catequesis de los niños, la atención a los pobres y el fomento de la vida cristiana en las familias. En 1817 fundó el Instituto de los Hermanos Maristas, laicos, a los que formaba para ser maestros cristianos, catequistas y educadores de los niños y jóvenes. Un año antes de su muerte profesó en la congregación de los Padres Maristas. Murió en la casa de Ntra. Sra. del Hermitage, cerca de Saint-Chamond (Lyon), el 6 de junio de 1840. Fue canonizado en 1999.- Oración: Padre santo, que por medio de tu Hijo unigénito has revelado el mandamiento de la nueva ley y nos has dado a san Marcelino como ejemplo admirable del modo de vivirlo, concédenos, te rogamos, que también nosotros, siguiendo sus enseñanzas, amemos a los hermanos de corazón, y conduzcamos el mundo al conocimiento de la verdad de Cristo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.