23/24 de Mayo de 2026


Espíritu Santo, ven

y transfórmanos por dentro,

porque nos sentimos pobres,
tristes, miedosos, enfermos …

Necesitamos tu paz,

tu luz, tu amor, tu consuelo,

tus caricias que disipan

nuestras tristezas y miedos.

Sin el agua de tu fuente

nuestra vida es un desierto;

riégala con tus canales

y será un florido huerto.

Quita nuestras amarguras,

envidias y malos genios;

pon dulzura en nuestros labios,

miel de sonrisas y besos.

Danos tu sabiduría

y el don del discernimiento

para buscar la verdad,

sólo en Ti, nuestro Maestro.

Regálanos el perdón,

la gratuidad, el respeto:

vivir siendo solidarios,

como los miembros del cuerpo.

Consolador, Abogado,

agua, viento, sol y fuego,

Ven, dulce huésped del alma,

beso de Dios puro y tierno.

 EL SANTO DE CADA DÍA

SAN JUAN BAUTISTA DE ROSSI. Nació en Voltaggio, provincia de Génova (Italia), el año 1698. A los trece años, huérfano de padre, se trasladó a Roma, a casa de un tío suyo sacerdote. Para dar cauce a la vocación sacerdotal que sentía desde pequeño, estudió en el Colegio Romano de los Jesuitas, y en 1721 se ordenó de sacerdote. En el tiempo de estudiante sufrió los primeros ataques de epilepsia, que lo atormentarían toda su vida. Ya presbítero, se entregó con mayor entusiasmo al apostolado que había iniciado con anterioridad entre los estudiantes, los pobres y los marginados, los enfermos y los niños abandonados, a todos los cuales aliviaba y evangelizaba. Al mismo tiempo atendía el confesonario y era un excelente director espiritual. En línea con su empeño pastoral y caritativo fundó la Pía Unión de sacerdotes seculares de Santa Galla, tomando el nombre del Hospital u hospicio de Pobres del que era capellán. Fundó también un hospicio para mujeres sin casa y desamparadas. En los últimos meses de su vida, se agravó la epilepsia y le hizo pasar un calvario. Murió en Roma el 23 de mayo de 1764.