23 de Junio de 2026

AMANECE Y ORAMOS

Yo te saludo, María,

porque el Señor está contigo,

en tu casa, en tu calle, en tu pueblo,

en tu abrazo, en tu seno.

Yo te saludo, María,

porque preguntaste lo que no entendías

-aunque fuera un mensajero divino-

y no diste un sí ingenuo ni un sí ciego,

sino que tuviste diálogo y palabra propia.

Yo te saludo, María,

porque concebiste y diste a luz un hijo,

Jesús, la vida;

y nos enseñaste cuánta vida hay que gestar

y cuidar si queremos hacer a Dios presente.

Yo te saludo, María,

porque te dejaste guiar por el Espíritu

y permaneciste a su sombra,

tanto en la tormenta como en la bonanza,

dejando a Dios ser Dios

y no renunciando a ser tú misma.

Yo te saludo, María, hermana peregrina.

Camina con nosotros,

llévanos junto a los otros

y mantén nuestra fe.

> EL SAN DE CADA DÍA

SAN JOSÉ CAFASSO. Nació en Castelnuovo Don Bosco (Piamonte, Italia) el año 1811. De joven optó por la carrera eclesiástica y, hechos los estudios, recibió la ordenación sacerdotal en 1833. Su vida discurrió, serena pero intensa, en Turín. Ingresó en la Tercera Orden de san Francisco, como hicieron sus santos colegas Juan Bosco y José Benito Cottolengo. Se incorporó al "Convitto" Eclesiástico de San Francisco de Asís, fundado por Don Guala, en el que los nuevos sacerdotes completaban su formación, y desde la cátedra y el confesonario formó maestros de fe, y hombres y mujeres de Dios. Se le encontraba también con frecuencia en las cárceles atendiendo a los detenidos, o acompañando a los condenados a muerte. Formó un plantel de excelentes sacerdotes entre los que destaca san Juan Bosco. Murió en Turín el 23 de junio de 1860. Pío XII lo proclamó patrono de los encarcelados.