Zaragoza, España 8/9 de agosto de 2026     Numero:  913

+EL SAN DE CADA DIA

SANTO DOMINGO DE GUZMÁN[Murió el 6 de agosto y su memoria se celebra el 8 del mismo mes]. Nació en Caleruega (Burgos, España) hacia el año 1171. Estudió teología en Palencia. Como sacerdote y canónigo de la diócesis de Osma, acompañó a su obispo al norte de Europa, y en aquellos viajes conoció los graves problemas de la Iglesia, los estragos que hacían las herejías, en particular la albigense en el sur de Francia, la deficiente preparación del clero, la vida poco ejemplar de clérigos y laicos. Consciente de la situación, se entregó a la predicación, y para dar mayor alcance a su tarea evangelizadora fundó, con los compañeros que se le adhirieron, la Orden de Predicadores o de los Dominicos, cuya influencia fue enorme en el siglo XIII y lo ha seguido siendo. Adoptó la Regla de San Agustín a la que se añadieron las Constituciones propias. La tradición ha unido en fraterno abrazo a santo Domingo y a san Francisco, símbolo de la comunión de sus dos familias al servicio de la Iglesia. Murió en Bolonia el 6 de agosto de 1221 y fue canonizado en 1234.- Oración: Te pedimos, Señor, que santo Domingo de Guzmán, insigne predicador de tu palabra, ayude a tu Iglesia con sus enseñanzas y sus méritos, e interceda también con bondad por nosotros. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Alabanza a Santo Domingo de Guzmán

¡Gloria a Ti, Señor,
por el don de Santo Domingo de Guzmán!

Te alabamos, Padre Bueno,
porque suscitaste en tu Iglesia
a un hombre enamorado de la Verdad,
incansable predicador del Evangelio
y humilde servidor de tu Reino.

Bendito seas por su corazón contemplativo,
que encontraba en la oración
la fuerza para anunciar tu Palabra.
Haz que también nosotros aprendamos
a hablar contigo antes de hablar de Ti.

Te damos gracias por su amor a la Iglesia,
por su pasión por la verdad,
por su cercanía a los pobres,
por su inteligencia iluminada por la fe
y por su ejemplo de vida sencilla y fraterna.

Señor Jesús,
que Santo Domingo nos enseñe
a predicar más con la vida que con las palabras,
a buscar siempre la verdad con humildad,
a sembrar esperanza donde haya desánimo,
a llevar tu luz donde reine la oscuridad
y tu paz donde exista división.

Espíritu Santo,
enciende en nosotros el fuego
que ardía en el corazón de Santo Domingo:
el deseo de que todos conozcan, amen
y sigan a Jesucristo.

Que, siguiendo su ejemplo,
seamos hombres y mujeres de oración,
de estudio, de misericordia y de misión;
discípulos alegres que anuncian el Evangelio
con valentía, sabiduría y amor.

Santo Domingo de Guzmán,
padre de los Predicadores,
ruega por nosotros.

Amén.