18 DE OCTUBRE DE 2026

EL SAN DE CADA DÍA

SAN IGNACIO DE ANTIOQUÍA. Fue el segundo sucesor de san Pedro en el gobierno de la Iglesia de Antioquía (Siria). Condenado a morir devorado por las fieras, fue trasladado a Roma, donde recibió la corona del martirio el año 107, en tiempo del emperador Trajano. Durante su viaje a través de Asia Menor, escribió siete cartas, dirigidas a distintas Iglesias, en las que trata sabia y eruditamente de Cristo, de la constitución de la Iglesia y de la vida cristiana. En Esmirna fue acogido por san Policarpo, y allí escribió cuatro de sus cartas, entre ellas la dirigida a la «Iglesia de Roma, que preside la caridad... y que ha recibido las órdenes de los apóstoles»; y a los romanos les pide que no intervengan para evitar su martirio: «Trigo soy de Cristo -les argumenta-: seré molido por los dientes de las fieras, a fin de llegar a ser pan blanco de Dios». El modelo de vida cristiana que propone está centrado en la imitación de Cristo para unirse a Él, y con Él al Padre.- Oración: Dios todopoderoso y eterno, tú has querido que el testimonio de tus mártires glorificara a toda la Iglesia, cuerpo de Cristo; concédenos que, así como el martirio que ahora conmemoramos fue para san Ignacio de Antioquía causa de gloria eterna, nos merezca también a nosotros tu protección constante. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


Con una pregunta trampa

piden a Jesús su juicio.

Desean que se defina

en el terreno político.

Pagar tributos al César,

¿te parece que eso es lícito?

Le dicen los fariseos,

poniéndolo en compromiso.

Jesús “se escapa” y contesta

a sus duros enemigos:

“Al César lo que es del César,

y con Dios, haced lo mismo”

Para Dios, todos los hombres,

son su imagen, su arquetipo,

Y ningún Emperador

puede abusar de sus hijos.

Es pésima la política

que a Dios no le deja sitio,

y tiene a los ciudadanos

esclavos y sometidos.

Si queremos ser cristianos,

Sólo nos queda un camino:

estar de parte del hombre,

ser sus hermanos y amigos.

Haz, Señor, que nuestra Iglesia

renuncie a todo “dominio”

Nuestro fin no es poder,

“nuestra gloria es el servicio”.