9 de Junio de 2026


*AMANECE Y ORAMOS 

Hacer de la vida Evangelio

Que mi mirada transparente tu ternura
y mis labios te nombren al hablar.
Que mi mente te busque todo el día
y mis manos te sepan abrazar.

Que te encuentre, sutil, en cada esquina
y en los pobres que me pueda cruzar.
Que te escondas sigiloso en mis dudas
y me escuches cuando vaya a rezar.

Que busque al que más lo necesita
y a tu modo le sepa consolar.
Que haga de mi vida Evangelio
y en todo me pueda entregar.

Que sirva sin esperar nada a cambio
y a este mundo que sufre quiera amar.
Que viva en una constante Eucaristía
y tu Reino sepa proclamar.

Que cree buen ambiente a donde vaya
y tenga valentía al perdonar.
Que te alabe en cada una de mis cruces,
y me acompañes siempre al caminar.

 *EL SANTO DE CADA DÍA

SAN EFRÉN SIRO, diácono y doctor de la Iglesia. Nació en Nísibe, en la Mesopotamia septentrional, hacia el año 306 y recibió una educación cristiana. Tenía pocos años cuando el emperador Constantino promulgó el edicto de Milán. Pero Efrén no gozó la libertad de culto porque su padre, que era sacerdote pagano, no veía con buenos ojos la educación cristiana que le daba su madre, y lo echó de casa. Se ordenó de diácono a los 18 años y, cuando Nísibe cayó bajo el poder persa, se estableció en Edesa (hoy Urfa, en Turquía), de cuya escuela teológica fue iniciador y director. Tanto en su patria como en Edesa puso de manifiesto sus dotes naturales de orador, místico y poeta (son memorables sus himnos y cánticos para las celebraciones litúrgicas que le valieron el título de «cítara del Espíritu Santo»), a la vez que profundo teólogo y conocedor de la Escritura. A pesar de su intensa vida ascética, desplegó una gran actividad como predicador y como autor de importantes obras destinadas a la refutación de los errores de su tiempo. Murió en Edesa el 9 de junio del año 373.